Me decidí a crear un blog específico para las Altas
capacidades y la Alta demanda de los
niños con la finalidad de que fuese más fácil encontrar una información que aún
no abunda. Cada día tengo más clara la relación tan estrecha que existe entre
ambas cuestiones, si bien aún existe la creencia entre algunas personas de que
hablar de las primeras es etiquetar innecesariamente y hablar de la segunda es
cosa de padres con baja tolerancia, poca paciencia o pocos recursos educativos.
Los niños de alta demanda, si no tienen ningún
problema físico o emocional relevante, suelen serlo por su alto nivel cognitivo.
No todos los niños de altas capacidades son de alta demanda, pero sí muchos de
ellos. Es difícil establecer un porcentaje, pero hay más niños de altas
capacidades que sean de alta demanda que niños de AACC que no lo sean. En
definitiva, la alta demanda acaba siendo, la mayoría de las veces, una
consecuencia de las altas capacidades. En entradas sucesivas comentaré los
motivos. La razón por la cual uní ambas cuestiones al mismo nivel de
importancia es porque la entidad que toma en la crianza y educación de un hijo
su alta demanda es tan importante como la que puede tomar el ser de AACC el
hijo. Al final, y con la suficiente información, las familias se dan cuenta de
que cuando coinciden en sus hijos ambas cuestiones, en realidad se superponen,
se solapan y confunden, de forma que saber por qué su hijo es de AD o de AACC
lleva a las mismas premisas y a las mismas soluciones.
Tuve muchas dudas sobre si incluir el tema del TDAH en
el nombre del blog. Están aumentando tanto los diagnósticos de TDAH, que en
realidad son casos de AACC mal diagnosticados, que tuve tentaciones de
incluirlo. Pero me pudo la esperanza de que, con el tiempo, las familias y
profesores estén tan bien informados sobre los peligros de medicar a los niños
que sea innecesario dar más categoría a este tema que en realidad debería
quedar reducido a los pocos, poquísimos casos en que los niños sufran una
enfermedad mental por la que sean literalmente incapaces de estarse quietos o
de concentrarse en nada.
Mi primer contacto consciente con las AACC se remonta
a hace 18 años, cuando una fundación de niños superdotados pidió voluntariado
para ayudar a los niños. Sin experiencia entonces ni estudios sobre el tema,
pero con la intuición de que podía ayudarlos, me embarqué en un mundo
diferente, no siempre fácil pero fascinante. Allí pude colaborar activamente
con niños de AACC y sus padres, y durante un tiempo fui la presidenta de una de
las filiales de la fundación, hasta que no pude continuar en ello por
obligaciones familiares. Tiempo después, retomé mi colaboración, que continúa a
día de hoy.
Sumado a lo anterior, fui madre hace casi cuatro años.
Y digo sumado porque, el hecho de que mi hija haya resultado ser de AACC y de
altísima demanda, ha redundado en una riqueza de matices increíble sobre lo que
ya sabía. Ser madre de un niño de AACC te permite vivir la experiencia durante
24 horas al día y, por tanto, profundizar en ello de una forma incomparable.
Espero ayudar a muchas familias, a los padres y a los
niños de AACC. A comprender. A atender. A evitar problemas futuros y a
minimizar los presentes. A que gracias a lo que comparta con los lectores, los
niños de AACC puedan desarrollar todo su potencial y, con ello, vivir una vida
más feliz, en la atención, en la comprensión y en la mirada positiva de quienes
cuidan de ellos.


Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Silvia, te animo a seguir con este blog. Efectivamente muchos niños con AC son niños de alta demanda, aunque yo esto no lo sabía. Mi hijo con AC no lo fue, aunque una vez en la escuela fue diagnósticado falsamente de TDAH. Pero en casa siempre fue un encanto de niño, de ahí que sospechara que no fuera TDAH. En la asociación donde estoy, Fanjac, empecé a oír hablar de esta característica y mira por dónde mi hija pequeña de 2 años y medios sí que es de alta demanda. Es de una intensidad increíble. No he visto ningún signo aún de alta capacidad, pero cada vez creo que detrás de esas rabietas, hipersensibilidad y miedos irracionales se esconda otro caso de AC. Me gustaría saber más sobre las características de estos niños, aunque de momento me niegue a etiquetarla.
ResponderEliminar