Que mi
segunda entrada en el blog tenga ese título es un poco empezar la casa por el
tejado, pero me parece un tema tan grave, y tan urgente para las familias a las
que han recetado medicación para sus hijos, que eso la justifica por sí misma.
En entradas posteriores hablaré sobre la relación que tiene el diagnóstico de
TDAH con las Altas capacidades y la Alta demanda. O más que relación, sobre la
incidencia tan habitual que tiene este diagnóstico en niños de AACC y AD. Los
niños de AACC y de AD tienen una mente rápida, muy rápida, y es casi imposible
estarse quieto mientras el cerebro piensa a muchas revoluciones y en varias
cosas a la vez. Pueden hacer la prueba. Y, lógicamente, si uno está en esa
velocidad e intensidad confluente de pensamientos es muy difícil atender a otra
cosa externa a nosotros mismos, máxime si esa otra cosa es una explicación
aburrida que oye por enésima vez del profesor y que se sabe de memoria hace
tiempo.
Existe un
furor, no me sale ya otra palabra, en diagnosticar TDAH (trastorno por déficit
de atención e hiperactividad) en los últimos años. En la última década, los
diagnósticos de TDAH han aumentado un 66% en algunos países. Lo peor, además de
la medicación recetada, es que esos diagnósticos se realizan en cinco minutos
de conversación con los padres del niño diagnosticado. Y muchas familias que se han cuestionado la
idoneidad del diagnóstico, han caído en la cuenta de que hasta ellos mismos,
y tal vez un buen número de personas
adultas, serían diagnosticadas de TDAH si se les pasara a ellos el test.
En otras
entradas profundizaré en más aspectos del TDAH, pero en ésta quiero centrarme
en las alternativas a la medicación. Desde el momento en que ese diagnóstico es
visto como un diagnóstico erróneo, desde que se puede sospechar que no existe
realmente el TDAH si no es referido a una enfermedad mental, que como tal
necesita de más pruebas objetivas que un simple test a los padres de 5 o 10
minutos de duración, hay que plantearse las causas de que el comportamiento de
los niños provoquen una preocupación tan importante en los cuidadores y
profesores (normalmente es en estos últimos) como para llevar a un hijo al
psiquiatra.
El proceso
suele empezar cuando los profesores sienten que un niño en concreto se mueve
más que el resto, le cuesta estarse quieto, cuando ven que molesta en clase,
interrumpe las explicaciones, no presta demasiada atención y se despista
fácilmente del hilo explicativo del profesor. A partir de ahí, y dependiendo de
la subjetividad del profesor y/o tutor, se suele llamar a los padres para
recomendarles la visita a un psiquiatra pediátrico con el fin de valorar si el
niño tiene TDAH o no. Hay muchos padres que tras el diagnóstico positivo,
aceptan medicar a sus hijos con sustancias que, a poco que investiguen o lean
los prospectos, verán que son derivados de las anfetaminas o de efectos
similares a la cocaína, que provocan adicción y que tienen unos efectos
secundarios tan graves que parece una temeridad dar eso a sus hijos. Si los
padres investigan un poco más profundamente pueden llegar a conocer casos de
muerte o de graves lesiones neuronales o de órganos principales, entre otros
muchos efectos secundarios, que están sucediendo con la medicación actual y que
han sucedido con medicaciones anteriores prescritas para el TDAH, y que fueron
retirando y cambiando por otras por los efectos comentados, y cuya información
se puede encontrar aquí.
Pero hay
otros padres y profesionales de la educación y de la salud, que se plantean
buscar las causas, probar alternativas, intentando comprender por qué el niño
resulta molesto, demasiado inquieto y demasiado distraído para los profesores. En
sucesivas entradas hablaré también de las causas por las que esto es así para
los profesores. Baste ahora decir que en los casos en que se han buscado estas
causas y se ha aumentado la comprensión hacia el niño y el conocimiento de ese
niño, se han encontrado alternativas que han mejorado visiblemente las
manifestaciones de un trastorno que seguramente nunca fue tal.
Entre esas
alternativas están en primer lugar valorar cómo se siente el niño en el colegio
a nivel académico y con los profesores, qué alimentación recibe, cómo resultan
las relaciones en la familia, cuál es la intensidad emocional de ese niño y su
nivel de sensibilidad, y cómo se encuentra con sus compañeros de colegio (si
está siendo víctima de bullying, por ejemplo). Si todo lo anterior guarda un
cierto equilibrio y armonía para el niño, hay que valorar si el niño es de AACC
o/y de AD, pues estas características son suficientes para justificar ese
comportamiento que los profesores creen que responde a un TDAH.
Cuando no se
puede cambiar nada de lo anterior porque todo está en relativo orden, aún se
puede “mejorar” el nivel de actividad y de concentración del niño. Y lo pongo
entre comillas porque lo deseable sería que fuese respetado en su
individualidad, pero todos sabemos que en la mayoría de colegios se parte de un
niño medio de comportamiento medio y de concentración media, de forma que lo
que se salga de ahí tiende a ser corregido hacia la media.
Las
alternativas que he encontrado que funcionan son:
A- La incidencia de la alimentación:
- Evitar todo lo que se pueda el azúcar. Eso incluye el azúcar
integral, de caña, la panela y los sustitutos del azúcar, como la sucralosa. El
azúcar y derivados o sustitutos excitan mucho a los niños más inquietos tanto
como el café. Se puede endulzar con Stevia, endulzante completamente natural y
sin efectos excitantes, sino al contrario, con propiedades medicinales. Aquí,
entre otros sitios, puedes encontrar más
información, como que “En
estos niños los niveles elevados de azúcar provocan un incremento en la
producción de cortisol. Ésta es una hormona que se genera en estados de estrés
y cuya presencia a largo plazo puede causar numerosos efectos dañinos, entre
ellos la muerte de células nerviosas.”. Hay
que hacer hincapié en que los niños de AACC necesitan glucosa, mucha. La
glucosa es uno de los principales alimentos del cerebro, así que a falta de
otra fuente más saludable de glucosa, es mejor no negarla porque la necesitan.
Pero se puede proveer una dieta rica en carbohidratos complejos o de absorción
lenta, pues mantienen los niveles de glucosa más bajos pero más estables
durante más tiempo, con lo que no se producen picos de hiperglucemia o de lo
contrario, como sucede al ingerir azúcar.
- Se supone que los niños no toman café, pero también les afecta
la cafeína de los refrescos y la de los productos con sabor a café o a cola.
También les excitan los tés y el chocolate, especialmente si lleva azúcar. Como
el chocolate es tan beneficioso por otros motivos, vale la pena no negárselo
pero buscarlo con un endulzante natural como la Stevia o sin azúcar.
- Sobre la incidencia de la alimentación en la hiperactividad y la
atención, me han recomendado el libro de la psicóloga infantil Gladys
Veracoechea:
Aunque
aún no lo he leído, me lo ha recomendado una psicóloga en la que confío
plenamente sobre este tema. En su recomendación comenta que Gladys es una de
las personas con mayor grado de conocimiento acerca de la repercusión de la
dieta sobre ciertos estados de ánimo, e
incluso sobre la mala etiquetación de ciertos trastornos, como puede leerse en
la portada del libro.
- Más sobre la incidencia de la alimentación en la web de la
psicóloga especialista en superdotación Coks Feenstra:
“De un estudio americano, llevado a
cabo en 6 diferentes países, se ha podido demostrar que son los alimentos
normales y corrientes los que son el factor desencadenante de conducta nerviosa
y activa y de los problemas de concentración (por ejemplo los huevos, los
cítricos). Durante las investigaciones los niños con TDAH siguen una dieta,
llamada Restricted Elimination Diet (RED). Este es una dieta muy estricta en la
que el niño solo puede comer durante 5 semanas aquellos alimentos de los que
está demostrado que no causan ninguna reacción alérgica ni TDAH. Esta dieta
limitada consiste entre otras de arroz, determinadas verduras, carne de cordero
y caldo de pollo. Cuando a las 5 semanas no hay ningún cambio en la conducta
del niño, queda demostrado que la causa del síndrome no está relacionada con la
alimentación. Si, en caso contrario, se da una mejora en la conducta, se añade,
después de las 5 semanas, un solo alimento. Así se puede determinar con
exactitud cuál es el alimento que causa los problemas. ”
- Dieta
rica en omega3 de tipo EPA/DHA:
“Los niveles bajos
de DHA se han relacionado con el cerebro insuficiente y bajo desarrollo de la
visión en los niños, hiperactividad, trastornos de déficit de atención (ADD,
ADHD), depresión, trastornos obsesivo-compulsivos y el empeoramiento de la
esquizofrenia. DHA proporciona
al cuerpo los ácidos grasos omega- 3 ácido docosahexaenoico necesario para el
desarrollo saludable del cerebro.”
Este ácido graso, el DHA, es el principal alimento del cerebro
pues “El 60-65% de los lípidos totales del cerebro son
ácidos grasos poliinsaturados y de este porcentaje más del 85% está constituido
por el DHA (35-40%) y por el ácido araquidónico (40-50%).”
El omega 3 de tipo DHA puede ser una de las mejores "medicinas" para los
comportamientos que diagnostican como TDAH. Sólo se consiguen en el pescado
azul o graso y los mariscos, especialmente el kril, con la más alta
concentración respecto al resto de alimentos marinos. Es importante evitar los
pescados azules de gran tamaño por su mayor concentración de metales pesados. Se
relaciona la carencia de este ácido
graso con comportamientos de mayor hiperactividad y falta de atención, y se ha
investigado en cómo una ingesta de DHA (no todos los omega 3 son DHA) minora
una y aumenta la otra.
El omega3 de tipo EPA es indispensable en la producción de dopamina, cuya producción
insuficiente puede ser la causa de una menor capacidad para fijar la atención o
controlar el movimiento físico. Las fuentes de EPA son las mismas que las de
DHA.
El omega 3 de tipo ALA (Ácido alfa-linolénico) se puede convertir en EPA y DHA en
el cuerpo, pero el ser humano realiza una conversión bastante ineficiente,
especialmente en el caso de personas mayores. Las gallinas por ejemplo, hacen
una conversión bastante eficiente al convertir el ALA de las semillas de linaza
(uno de los alimentos con mayor porcentaje de ALA) en DHA y EPA.
El cerebro humano es
uno de los más grandes "consumidores" de DHA. Un nivel normal en un cerebro humano adulto
contiene más de 20 gramos de DHA. Los
niveles bajos de DHA se han relacionado con niveles bajos de serotonina en el
cerebro que a su vez están conectados a un aumento de la tendencia a la
depresión, el suicidio y la violencia.
Un elevado consumo de
pescado se ha relacionado con una disminución significativa en la pérdida de
memoria relacionada con la edad y deterioro de la función cognitiva. Los suplementos de aceite de pescado, sin
embargo, disminuyen las concentraciones sanguíneas de vitamina E por lo que es
una buena idea tomar vitamina E adicional cuando se añaden aceites de pescado a
su dieta.
(Entre otras
fuentes:
Otras fuentes de DHA
y EPA en los alimentos, aparte del pescado y el marisco, son las microalgas de
agua dulce y los huevos de gallinas que comen semillas de Linaza (huevos enriquecidos
con Omega3). El problema es que parece no ser fiable el proceso de obtención del
DHA de las microalgas, pues parece estar en manos de la industria Martek,
patentado por la marca Life’s DHA, que sucesivamente ha ido comprando otras
industrias de procesado de las microalgas hasta convertirse en el único
productor de las mismas. Estos aceites parecen estar contaminados con hexano,
un producto neurotóxico con el que se extrae el DHA de las microalgas. Aquí lo
explica bien:
En cuanto a los
huevos enriquecidos con omega 3, el problema es encontrarlos de tipo ecológico
para los que queremos comer huevos con el primer dígito 0, que son huevos de
gallinas que tienen libertad de movimientos al aire libre y comen pienso ecológico.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Etiquetado_de_huevos)
Otra
fuente de DHA/EPA son los suplementos en cápsulas o directamente en aceite.
Normalmente son de pescado. Lo más aconsejable es que sean de kril, dada su
mayor cantidad de DHA y el menor tamaño del animal (es un crustáceo muy
pequeño), por lo que la cantidad de metales pesados siempre va a ser ínfima
respecto a la que pueden contener otros pescados azules grandes, como el atún o
el pez espada. Es aconsejable que contengan también vitamina E para
contrarrestar la disminución de esta vitamina que produce la ingesta de aceite
de pescado.
Es
importante leer bien los ingredientes y si no pone claramente que contiene
aceite de pescado o de kril, es mejor buscar otra marca. A veces bastará
encontrar el logo de Life’s DHA verde como el de arriba en la foto para saber
que es aceite de microalgas probablemente contaminado con hexano.
B. La
equinoterapia también es otra opción de resultados sorprendentes; existen multitud de
publicaciones que sugieren su utilidad como terapia
complementaria:
C. La meditación como forma de equilibrar el flujo energético y
mental del niño. Se puede practicar también la meditación de un minuto como
forma de introducir la meditación fácilmente en la vida del niño: https://www.youtube.com/watch?v=nHzGn4pWke8
(está subtitulado en español, es aconsejable quitar el audio).
D. Método Tomatis: El Método Tomatis es un entrenamiento
de integración neuro sensorial basado en más de 50 años de investigación y
experiencia del médico francés Dr. Alfredo Tomatis.
Hay terapeutas especialistas en el método en muchos países,
puedes buscar en internet. En España hay especialistas en bastantes ciudades:
E. El efecto de las wifis, de las antenas de los móviles encendidos con cobertura o de los teléfonos fijos tipo DECT (inalámbricos) tienen un efecto particularmente nocivo en el sistema nervioso. Provocan entre otras muchas consecuencias negativas: irritabilidad, nerviosismo, insomnio y estados depresivos. Las personas con sensibilidad electromagnética o electrosensibilidad son las víctimas más claras de ello, pero afecta en mayor o menor medida a todas las personas. Es recomendable tomar las siguientes medidas:
- Sustituir las wifis por conexión de cable o por enchufes tipo "powerline lan"(para que la conexión ADSL funcione a través de los enchufes de toda la casa), que se pueden encontrar en las tiendas de informática.
- Tener el móvil completamente apagado o en modo avión cuando no se esté utilizando, especialmente por la noche y evitar que esté próximo a la cabecera de la cama (cuanto más lejos, mejor) si no queda más remedio que tenerlo abierto.
- Sutitituir los teléfonos inalámbricos DECT por teléfonos de cable o por teléfonos inalámbricos tipo ECO DECT.
- Sustituir las wifis por conexión de cable o por enchufes tipo "powerline lan"(para que la conexión ADSL funcione a través de los enchufes de toda la casa), que se pueden encontrar en las tiendas de informática.
- Tener el móvil completamente apagado o en modo avión cuando no se esté utilizando, especialmente por la noche y evitar que esté próximo a la cabecera de la cama (cuanto más lejos, mejor) si no queda más remedio que tenerlo abierto.
- Sutitituir los teléfonos inalámbricos DECT por teléfonos de cable o por teléfonos inalámbricos tipo ECO DECT.





