miércoles, 20 de marzo de 2013

TDAH, alternativas a la medicación


Que mi segunda entrada en el blog tenga ese título es un poco empezar la casa por el tejado, pero me parece un tema tan grave, y tan urgente para las familias a las que han recetado medicación para sus hijos, que eso la justifica por sí misma. En entradas posteriores hablaré sobre la relación que tiene el diagnóstico de TDAH con las Altas capacidades y la Alta demanda. O más que relación, sobre la incidencia tan habitual que tiene este diagnóstico en niños de AACC y AD. Los niños de AACC y de AD tienen una mente rápida, muy rápida, y es casi imposible estarse quieto mientras el cerebro piensa a muchas revoluciones y en varias cosas a la vez. Pueden hacer la prueba. Y, lógicamente, si uno está en esa velocidad e intensidad confluente de pensamientos es muy difícil atender a otra cosa externa a nosotros mismos, máxime si esa otra cosa es una explicación aburrida que oye por enésima vez del profesor y que se sabe de memoria hace tiempo. 

Existe un furor, no me sale ya otra palabra, en diagnosticar TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) en los últimos años. En la última década, los diagnósticos de TDAH han aumentado un 66% en algunos países. Lo peor, además de la medicación recetada, es que esos diagnósticos se realizan en cinco minutos de conversación con los padres del niño diagnosticado.  Y muchas familias que se han cuestionado la idoneidad del diagnóstico, han caído en la cuenta de que hasta ellos mismos, y  tal vez un buen número de personas adultas, serían diagnosticadas de TDAH si se les pasara a ellos el test.

En otras entradas profundizaré en más aspectos del TDAH, pero en ésta quiero centrarme en las alternativas a la medicación. Desde el momento en que ese diagnóstico es visto como un diagnóstico erróneo, desde que se puede sospechar que no existe realmente el TDAH si no es referido a una enfermedad mental, que como tal necesita de más pruebas objetivas que un simple test a los padres de 5 o 10 minutos de duración, hay que plantearse las causas de que el comportamiento de los niños provoquen una preocupación tan importante en los cuidadores y profesores (normalmente es en estos últimos) como para llevar a un hijo al psiquiatra.





El proceso suele empezar cuando los profesores sienten que un niño en concreto se mueve más que el resto, le cuesta estarse quieto, cuando ven que molesta en clase, interrumpe las explicaciones, no presta demasiada atención y se despista fácilmente del hilo explicativo del profesor. A partir de ahí, y dependiendo de la subjetividad del profesor y/o tutor, se suele llamar a los padres para recomendarles la visita a un psiquiatra pediátrico con el fin de valorar si el niño tiene TDAH o no. Hay muchos padres que tras el diagnóstico positivo, aceptan medicar a sus hijos con sustancias que, a poco que investiguen o lean los prospectos, verán que son derivados de las anfetaminas o de efectos similares a la cocaína, que provocan adicción y que tienen unos efectos secundarios tan graves que parece una temeridad dar eso a sus hijos. Si los padres investigan un poco más profundamente pueden llegar a conocer casos de muerte o de graves lesiones neuronales o de órganos principales, entre otros muchos efectos secundarios, que están sucediendo con la medicación actual y que han sucedido con medicaciones anteriores prescritas para el TDAH, y que fueron retirando y cambiando por otras por los efectos comentados, y cuya información se puede encontrar aquí.

Pero hay otros padres y profesionales de la educación y de la salud, que se plantean buscar las causas, probar alternativas, intentando comprender por qué el niño resulta molesto, demasiado inquieto y demasiado distraído para los profesores. En sucesivas entradas hablaré también de las causas por las que esto es así para los profesores. Baste ahora decir que en los casos en que se han buscado estas causas y se ha aumentado la comprensión hacia el niño y el conocimiento de ese niño, se han encontrado alternativas que han mejorado visiblemente las manifestaciones de un trastorno que seguramente nunca fue tal.

Entre esas alternativas están en primer lugar valorar cómo se siente el niño en el colegio a nivel académico y con los profesores, qué alimentación recibe, cómo resultan las relaciones en la familia, cuál es la intensidad emocional de ese niño y su nivel de sensibilidad, y cómo se encuentra con sus compañeros de colegio (si está siendo víctima de bullying, por ejemplo). Si todo lo anterior guarda un cierto equilibrio y armonía para el niño, hay que valorar si el niño es de AACC o/y de AD, pues estas características son suficientes para justificar ese comportamiento que los profesores creen que responde a un TDAH.

Cuando no se puede cambiar nada de lo anterior porque todo está en relativo orden, aún se puede “mejorar” el nivel de actividad y de concentración del niño. Y lo pongo entre comillas porque lo deseable sería que fuese respetado en su individualidad, pero todos sabemos que en la mayoría de colegios se parte de un niño medio de comportamiento medio y de concentración media, de forma que lo que se salga de ahí tiende a ser corregido hacia la media.


Las alternativas que he encontrado que funcionan son:

A- La incidencia de la alimentación:

- Evitar todo lo que se pueda el azúcar. Eso incluye el azúcar integral, de caña, la panela y los sustitutos del azúcar, como la sucralosa. El azúcar y derivados o sustitutos excitan mucho a los niños más inquietos tanto como el café. Se puede endulzar con Stevia, endulzante completamente natural y sin efectos excitantes, sino al contrario, con propiedades medicinales. Aquí, entre otros sitios, puedes encontrar más información, como que “En estos niños los niveles elevados de azúcar provocan un incremento en la producción de cortisol. Ésta es una hormona que se genera en estados de estrés y cuya presencia a largo plazo puede causar numerosos efectos dañinos, entre ellos la muerte de células nerviosas.”. Hay que hacer hincapié en que los niños de AACC necesitan glucosa, mucha. La glucosa es uno de los principales alimentos del cerebro, así que a falta de otra fuente más saludable de glucosa, es mejor no negarla porque la necesitan. Pero se puede proveer una dieta rica en carbohidratos complejos o de absorción lenta, pues mantienen los niveles de glucosa más bajos pero más estables durante más tiempo, con lo que no se producen picos de hiperglucemia o de lo contrario, como sucede al ingerir azúcar.

- Se supone que los niños no toman café, pero también les afecta la cafeína de los refrescos y la de los productos con sabor a café o a cola. También les excitan los tés y el chocolate, especialmente si lleva azúcar. Como el chocolate es tan beneficioso por otros motivos, vale la pena no negárselo pero buscarlo con un endulzante natural como la Stevia o sin azúcar.

- Sobre la incidencia de la alimentación en la hiperactividad y la atención, me han recomendado el libro de la psicóloga infantil Gladys Veracoechea:




Aunque aún no lo he leído, me lo ha recomendado una psicóloga en la que confío plenamente sobre este tema. En su recomendación comenta que Gladys es una de las personas con mayor grado de conocimiento acerca de la repercusión de la dieta sobre ciertos estados de ánimo,  e incluso sobre la mala etiquetación de ciertos trastornos, como puede leerse en la portada del libro.

- Más sobre la incidencia de la alimentación en la web de la psicóloga especialista en superdotación Coks Feenstra:

De un estudio americano, llevado a cabo en 6 diferentes países, se ha podido demostrar que son los alimentos normales y corrientes los que son el factor desencadenante de conducta nerviosa y activa y de los problemas de concentración (por ejemplo los huevos, los cítricos). Durante las investigaciones los niños con TDAH siguen una dieta, llamada Restricted Elimination Diet (RED). Este es una dieta muy estricta en la que el niño solo puede comer durante 5 semanas aquellos alimentos de los que está demostrado que no causan ninguna reacción alérgica ni TDAH. Esta dieta limitada consiste entre otras de arroz, determinadas verduras, carne de cordero y caldo de pollo. Cuando a las 5 semanas no hay ningún cambio en la conducta del niño, queda demostrado que la causa del síndrome no está relacionada con la alimentación. Si, en caso contrario, se da una mejora en la conducta, se añade, después de las 5 semanas, un solo alimento. Así se puede determinar con exactitud cuál es el alimento que causa los problemas. 

- Dieta rica en omega3 de tipo EPA/DHA:

Los niveles bajos de DHA se han relacionado con el cerebro insuficiente y bajo desarrollo de la visión en los niños, hiperactividad, trastornos de déficit de atención (ADD, ADHD), depresión, trastornos obsesivo-compulsivos y el empeoramiento de la esquizofrenia.  DHA proporciona al cuerpo los ácidos grasos omega- 3 ácido docosahexaenoico necesario para el desarrollo saludable del cerebro.”

Este ácido graso, el DHA, es el principal alimento del cerebro pues “El 60-65% de los lípidos totales del cerebro son ácidos grasos poliinsaturados y de este porcentaje más del 85% está constituido por el DHA (35-40%) y por el ácido araquidónico (40-50%).

El omega 3 de tipo DHA puede ser una de las mejores "medicinas" para los comportamientos que diagnostican como TDAH. Sólo se consiguen en el pescado azul o graso y los mariscos, especialmente el kril, con la más alta concentración respecto al resto de alimentos marinos. Es importante evitar los pescados azules de gran tamaño por su mayor concentración de metales pesados. Se relaciona la carencia  de este ácido graso con comportamientos de mayor hiperactividad y falta de atención, y se ha investigado en cómo una ingesta de DHA (no todos los omega 3 son DHA) minora una y aumenta la otra. 

El omega3 de tipo EPA es indispensable en la producción de dopamina, cuya producción insuficiente puede ser la causa de una menor capacidad para fijar la atención o controlar el movimiento físico. Las fuentes de EPA son las mismas que las de DHA.

El omega 3 de tipo ALA (Ácido alfa-linolénico) se puede convertir en EPA y DHA en el cuerpo, pero el ser humano realiza una conversión bastante ineficiente, especialmente en el caso de personas mayores. Las gallinas por ejemplo, hacen una conversión bastante eficiente al convertir el ALA de las semillas de linaza (uno de los alimentos con mayor porcentaje de ALA) en DHA y EPA.

El cerebro humano es uno de los más grandes "consumidores" de DHA. Un nivel normal en un cerebro humano adulto contiene más de 20 gramos de DHA. Los niveles bajos de DHA se han relacionado con niveles bajos de serotonina en el cerebro que a su vez están conectados a un aumento de la tendencia a la depresión, el suicidio y la violencia.

Un elevado consumo de pescado se ha relacionado con una disminución significativa en la pérdida de memoria relacionada con la edad y deterioro de la función cognitiva. Los suplementos de aceite de pescado, sin embargo, disminuyen las concentraciones sanguíneas de vitamina E por lo que es una buena idea tomar vitamina E adicional cuando se añaden aceites de pescado a su dieta.

(Entre otras fuentes: 


Otras fuentes de DHA y EPA en los alimentos, aparte del pescado y el marisco, son las microalgas de agua dulce y los huevos de gallinas que comen semillas de Linaza (huevos enriquecidos con Omega3). El problema es que parece no ser fiable el proceso de obtención del DHA de las microalgas, pues parece estar en manos de la industria Martek, patentado por la marca Life’s DHA, que sucesivamente ha ido comprando otras industrias de procesado de las microalgas hasta convertirse en el único productor de las mismas. Estos aceites parecen estar contaminados con hexano, un producto neurotóxico con el que se extrae el DHA de las microalgas. Aquí lo explica bien:




En cuanto a los huevos enriquecidos con omega 3, el problema es encontrarlos de tipo ecológico para los que queremos comer huevos con el primer dígito 0, que son huevos de gallinas que tienen libertad de movimientos al aire libre y comen pienso ecológico.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Etiquetado_de_huevos)

Otra fuente de DHA/EPA son los suplementos en cápsulas o directamente en aceite. Normalmente son de pescado. Lo más aconsejable es que sean de kril, dada su mayor cantidad de DHA y el menor tamaño del animal (es un crustáceo muy pequeño), por lo que la cantidad de metales pesados siempre va a ser ínfima respecto a la que pueden contener otros pescados azules grandes, como el atún o el pez espada. Es aconsejable que contengan también vitamina E para contrarrestar la disminución de esta vitamina que produce la ingesta de aceite de pescado.

Es importante leer bien los ingredientes y si no pone claramente que contiene aceite de pescado o de kril, es mejor buscar otra marca. A veces bastará encontrar el logo de Life’s DHA verde como el de arriba en la foto para saber que es aceite de microalgas probablemente contaminado con hexano.

 
B. La equinoterapia también es otra opción de resultados sorprendentes; existen multitud de publicaciones que sugieren su utilidad como terapia complementaria:




C. La meditación como forma de equilibrar el flujo energético y mental del niño. Se puede practicar también la meditación de un minuto como forma de introducir la meditación fácilmente en la vida del niño: https://www.youtube.com/watch?v=nHzGn4pWke8 (está subtitulado en español, es aconsejable quitar el audio).

D. Método Tomatis: El Método Tomatis es un entrenamiento de integración neuro sensorial basado en más de 50 años de investigación y experiencia del médico francés Dr. Alfredo Tomatis.

Hay terapeutas especialistas en el método en muchos países, puedes buscar en internet. En España hay especialistas en bastantes ciudades:

E. El efecto de las wifis, de las antenas de los móviles encendidos con cobertura o de los teléfonos fijos tipo DECT (inalámbricos) tienen un efecto particularmente nocivo en el sistema nervioso. Provocan entre otras muchas consecuencias negativas: irritabilidad, nerviosismo, insomnio y estados depresivos. Las personas con sensibilidad electromagnética o electrosensibilidad son las víctimas más claras de ello, pero afecta en mayor o menor medida a todas las personas. Es recomendable tomar las siguientes medidas:
- Sustituir las wifis por conexión de cable o por enchufes tipo "powerline lan"(para que la conexión ADSL funcione a través de los enchufes de toda la casa), que se pueden encontrar en las tiendas de informática.
- Tener el móvil completamente apagado o en modo avión cuando no se esté utilizando, especialmente por la noche y evitar que esté próximo a la cabecera de la cama (cuanto más lejos, mejor) si no queda más remedio que tenerlo abierto.
- Sutitituir los teléfonos inalámbricos DECT por teléfonos de cable o por teléfonos inalámbricos tipo ECO DECT.





3 comentarios:

  1. Muchísimas gracias Silvia, sí que es de mucha ayuda, desconocía el tema de la alimentación pero creo que me voy a animar a comprar el libro que te han recomendado.

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  2. Silvia q gran trabajo !!! Muy interesante.

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  3. Muy buen articulo, Silvia. Añadiría que además del azúcar el glutamato monosodico (MSG) tambien puede jugar parte en este problema. Es un potenciador de sabor empleado en muchos alimentos

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