domingo, 17 de marzo de 2013

Altas capacidades y la Alta demanda

Me decidí a crear un blog específico para las Altas capacidades y la Alta demanda  de los niños con la finalidad de que fuese más fácil encontrar una información que aún no abunda. Cada día tengo más clara la relación tan estrecha que existe entre ambas cuestiones, si bien aún existe la creencia entre algunas personas de que hablar de las primeras es etiquetar innecesariamente y hablar de la segunda es cosa de padres con baja tolerancia, poca paciencia o pocos recursos educativos.




Los niños de alta demanda, si no tienen ningún problema físico o emocional relevante, suelen serlo por su alto nivel cognitivo. No todos los niños de altas capacidades son de alta demanda, pero sí muchos de ellos. Es difícil establecer un porcentaje, pero hay más niños de altas capacidades que sean de alta demanda que niños de AACC que no lo sean. En definitiva, la alta demanda acaba siendo, la mayoría de las veces, una consecuencia de las altas capacidades. En entradas sucesivas comentaré los motivos. La razón por la cual uní ambas cuestiones al mismo nivel de importancia es porque la entidad que toma en la crianza y educación de un hijo su alta demanda es tan importante como la que puede tomar el ser de AACC el hijo. Al final, y con la suficiente información, las familias se dan cuenta de que cuando coinciden en sus hijos ambas cuestiones, en realidad se superponen, se solapan y confunden, de forma que saber por qué su hijo es de AD o de AACC lleva a las mismas premisas y a las mismas soluciones.

Tuve muchas dudas sobre si incluir el tema del TDAH en el nombre del blog. Están aumentando tanto los diagnósticos de TDAH, que en realidad son casos de AACC mal diagnosticados, que tuve tentaciones de incluirlo. Pero me pudo la esperanza de que, con el tiempo, las familias y profesores estén tan bien informados sobre los peligros de medicar a los niños que sea innecesario dar más categoría a este tema que en realidad debería quedar reducido a los pocos, poquísimos casos en que los niños sufran una enfermedad mental por la que sean literalmente incapaces de estarse quietos o de concentrarse en nada.



Mi primer contacto consciente con las AACC se remonta a hace 18 años, cuando una fundación de niños superdotados pidió voluntariado para ayudar a los niños. Sin experiencia entonces ni estudios sobre el tema, pero con la intuición de que podía ayudarlos, me embarqué en un mundo diferente, no siempre fácil pero fascinante. Allí pude colaborar activamente con niños de AACC y sus padres, y durante un tiempo fui la presidenta de una de las filiales de la fundación, hasta que no pude continuar en ello por obligaciones familiares. Tiempo después, retomé mi colaboración, que continúa a día de hoy.

Sumado a lo anterior, fui madre hace casi cuatro años. Y digo sumado porque, el hecho de que mi hija haya resultado ser de AACC y de altísima demanda, ha redundado en una riqueza de matices increíble sobre lo que ya sabía. Ser madre de un niño de AACC te permite vivir la experiencia durante 24 horas al día y, por tanto, profundizar en ello de una forma incomparable.

Espero ayudar a muchas familias, a los padres y a los niños de AACC. A comprender. A atender. A evitar problemas futuros y a minimizar los presentes. A que gracias a lo que comparta con los lectores, los niños de AACC puedan desarrollar todo su potencial y, con ello, vivir una vida más feliz, en la atención, en la comprensión y en la mirada positiva de quienes cuidan de ellos.


2 comentarios:

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  2. Hola Silvia, te animo a seguir con este blog. Efectivamente muchos niños con AC son niños de alta demanda, aunque yo esto no lo sabía. Mi hijo con AC no lo fue, aunque una vez en la escuela fue diagnósticado falsamente de TDAH. Pero en casa siempre fue un encanto de niño, de ahí que sospechara que no fuera TDAH. En la asociación donde estoy, Fanjac, empecé a oír hablar de esta característica y mira por dónde mi hija pequeña de 2 años y medios sí que es de alta demanda. Es de una intensidad increíble. No he visto ningún signo aún de alta capacidad, pero cada vez creo que detrás de esas rabietas, hipersensibilidad y miedos irracionales se esconda otro caso de AC. Me gustaría saber más sobre las características de estos niños, aunque de momento me niegue a etiquetarla.

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